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Los amores perdidos
Los amores perdidos

Carta a Manuela Carmena alcalde de Madrid

Carta a Manuela Carmena alcalde de Madrid

Carta a Manuela Carmena alcalde de Madrid

Carta a Manuela Carmena alcalde de Madrid

Carta a Manuela Carmena - imágenes del acto que se menciona

Carta a Manuela Carmena – imágenes del acto que se menciona

A la señora doña Manuela Carmena alcalde de Madrid:

esa bandera que a usted tanto parece ofenderle, tuvo origen en un concurso público convocado por el rey Carlos III, del que se dice fue el mejor alcalde de Madrid. Y ganó dicho concurso por la aséptica razón de tener los colores rojo y amarillo, puesto que se necesitaba una insignia fácil de ver en el mar desde la distancia, como medio para identificar a los navíos españoles. La otra, la que tal vez usted prefiera pero que no es hoy bandera constitucional, la que tiene una franja morada, sólo fue bandera española durante apenas cinco años.

Conviene aclarar esto antes de explicarle, pidiéndole disculpas por emplear el mismo tono didáctico que el debido para hacerse entender por personas con el grado de lucidez disminuido, que esa actitud suya frente a los símbolos que son de todos, insulta y humilla al conjunto de los ciudadanos españoles, seamos de izquierdas o de derechas, seamos niños, jóvenes, talluditos o viejos. Cuando a usted le decían ‘señoría’ por ser magistrada o le dicen hoy ‘excelentísima señora’ por ser alcalde de Madrid, no se le concede la distinción porque usted como persona lo merezca más que un peón albañil. Se le concede al cargo que ostentaba antes como magistrada y al que ostenta hoy como alcalde de Madrid, en nombre del pueblo soberano que es quien se lo ha otorgado para un determinado ámbito de actuación.

De tal manera que cuando no ha querido usted guardar la cortesía a la bandera, la que tenemos nos guste o no disguste, no se la ha hurtando a un trapo, señora, nos la ha hurtando a todos los españoles, incluyendo a los que puedan denostarla. Lo triste es que tal hecho apenas nos duele, pese a todo. Los hay que se congratulan de que una vez más lo haya actuado usted según sus maneras. Verá, es que queda usted muy bien retratada en esa estampa. Una estampa tan penosa que incluso bien lavadita, puesta en el tendero sí que parecería un trapo.

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