Destellos y penumbras
Un lugar sobre el arcoíris
Los amores perdidos
Los amores perdidos

Montoneros del pichinglis

Montoneros del pichinglis

Montoneros del pichinglis

Montoneros del pichinglis, mi única victoria en toda una vida de derrotas.

Perdón por la tardanza, había cola para comprar papel. Siguiendo con lo que les decía antes. En esa primera ocasión pude ver las fauces de la fiera con la que, sin saberlo, entablaba una lucha encarnizada. Cuando gané confianza con la panda de montoneros del pichinglis hice una observación, que intenté fuera cariñosa, sobres los malos modos lingüísticos que a veces empleamos sin darnos cuenta, y primero me miraron de soslayo, con un gesto de claro desdén, y después me hicieron el vacío. ¿Cómo iban a tolerar al tonto advenedizo que hacía cuestionaba la poltrona de jerigonza técnica donde ellos asentaban las posaderas para sentirse mejores, más exquisitos, por encima de nosotros, pobres mortales, no iniciados en ella? Poco tiempo después venían a mi despacho, a hurtadillas, para pedirme que les ayudara a corregir un párrafo de sus informes técnicos que la dirección de la empresa se negaba a hacer el esfuerzo de interpretar. La discusión solía ser dura.pichinglis Sostenían que aquellas palabrejas de su jerga debían ser usadas tal como eran en inglés porque no tenían traducción. No sabían ni papa de inglés, pero con este argumento alguien que tampoco tuviera idea, hipótesis más común, podría pensar que los conocimientos del sujeto sobre el idiomita debían ser de la categoría de catedrático de filología. Igual cuela. En la inmensa mayoría de los casos la palabreja tenía traducción y les habría bastado con utilizar el diccionario: “by pass: derivación, switch: interruptor,jumper: puente, board: tarjeta o placa, fault: fallo, power: potencia. No recuerdo que se resistieran al diccionario sino un par de ellas que con un buen conocimiento del español, también habrían podido resolverse.

Aquella fue mi primera y única victoria. Conseguí vender, a muy buen precio, una traducción de los manuales técnicos de unas máquinas bastante complicadas que distribuía un proveedor de la empresa. De los compañeros, en cambio, la última noticia que tuve, cuando ya había regresado a Tenerife, era que les habían impuesto a un jefe de menor edad y menos experiencia que cualquiera del equipo, con menor titulación y muchísima menos creatividad, que para colmo apenas chapurreaba el español y lo hacía de manera lamentable. Pero ¡ah!, ¡era de Maryland!, EEUU. ¡Vas a comparar!

Desde allí hasta aquí las cosas no han hecho sino empeorar, porque la fiera está consiguiendo que el mundo se derrumbe sobre mí. Es decir que no tengo esperanzas de mejorar, al contrario, estoy seguro de que voy a ponerme peor. Y eso que ya estoy bastante grave: no compro nada que venga en “pack”, no acepto regalos de “stikcs” de jabón ni degusto “snacks” en las promociones del supermercado, no entro a lugares donde vendan “fast food”, dejé de comprar productos “Don Simón” porque ahora es “Saimon no sé qué”, no consumo productos “light”, no quiero que ningún zoquete que de un “service” me haga ningún trabajo, no compro en ningún “center” de nada, es muy difícil que me anime a ver una película cuyo título no se haya traducido, no pronuncio “Yirona” si lo veo escrito con “G”, A La Coruña jamás la llamaré ‘A Coruña’, me niego a entender lo que quiere decir “parking”, y no me da la gana de llamar “ticket” a lo que sea comanda, comprobante, entrada, boleto, rifa, billete, recibo, pase, tarjeta, justificante… La maldita palabrita inglesa nos ha borrado no sólo esa ya larga colección, sino una lista tan rica que no bastaría con un folio para enumerar.

Esto es como una pesadilla. Resulta que tendré que volver sobre esta cuestión otro día.

Defensa-apasionada-idioma-espanol en Montoneros del pichinglis

Defensa apasionada del idioma español

Fernando Lázaro Carreter:Una lengua en deterioro
“La lengua española está maltratada en los planes de estudios”. Hay un descenso en la importancia de las humanidades, predominio del inglés y un empobrecimiento del lenguaje por parte de los medios y cuantos hablan en público, las lenguas clásicas desaparecen, se atiende menos a la lectura(El gran vínculo de las masas no son ya las novelas donde brillan las palabras, sino el cine y la televisión, donde se deforman) y los términos de la red informática nos acechan.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.